Los paradigmas o teorías del currículum son tres:
a) Teoría racional-tecnológica: según este paradigma, la enseñanza es una actividad consistente en programar, realizar y evaluar. Se busca un aprobado, independientemente de que se entienda o no. Lo que importa es la consecución de los objetivos, quedando la metodología en un segundo plano.
Es la teoría más "cómoda", pues el profesor simplemente debe hacer lo que se le ordena, sin innovar ni crear. El problema es que así los alumnos no encuentran motivación alguna. Además, les impide pensar por sí mismos. Otro problema es que en numerosas ocasiones los alumnos (por motivos diversos) no tienen la capacidad suficiente para alcanzar los objetivos propuestos, y es necesario buscar otras vías para la adquisición de conocimiento, cosa que este paradigma impide.
b) Teoría interpretativo-simbólica: concibe la enseñanza como una actividad basada en los "juicios prácticos" de los profesores. No sólo importa el resultado, sino cómo se consigue. Más que la teoría, interesa la práctica.
Esta teoría parece que resuelve los problemas planteados en el paradigma anterior. Pero comprender la práctica curricular es insuficiente para mejorarla. Además, teniendo en cuenta que el profesor es para el alumno un modelo, debe tener cuidado con los "juicios prácticos" que plantea, ya que a veces puede dar lugar a interpretaciones erróneas.
c) Teoría crítica: según este paradigma, la enseñanza es una actividad crítica encaminada al análisis de la realidad del aula, del centro o de la sociedad. Da mucha importancia a la interacción social y al conocimiento compartido (participación y diálogo).
Esta teoría permite al alumno participar en su aprendizaje, pero a veces esto se traduce en la pérdida de la autoridad del profesor. Se observa mayor motivación e interés por parte de los alumnos, pero también menos disciplina. El problema principal de esta teoría es que criticar es muy fácil, pero lo difícil es mejorar las cosas.
Me resulta difícil posicionarme con una única teoría, pues para mí las tres tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Por ejemplo, no es lo mismo aprenderse las tablas de multiplicar (para lo que yo seguiría el paradigma racional-tecnológico, pues lo que me importa es que los alumnos las sepan y me da igual cómo las hayan aprendido) que estudiar historia (para lo cual elegiría el paradigma socio-crítico, para que los alumnos aprendan a ser críticos; aunque mi experiencia como estudiante me dice que los profesores de Historia siguen el paradigma interpretativo-simbólico, pues nunca he tenido un profesor objetivo, siempre han intentado inculcarnos su ideología).
Por otro lado, la elección del paradigma depende del tipo de alumnos que tengamos en clase. Obviamente, los alumnos de universidad son muy diferentes a los alumnos de secundaria. Seguir el paradigma socio-crítico con los alumnos de secundaria es complicado, pues la mayoría de ellos tienen pocas motivaciones.
En resumen, mi paradigma ideal sería una unificación de los tres paradigmas expuestos anteriormente.
Para saber más sobre este tema os invito a leer el artículo "Tres estilos de hacer escuela" de Felipe Trillo Alonso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario